
Las luciérnagas
son únicas, luces de
bajo consumo.

Sigue el curso
del río de la vida
el agua viva.

Y en sus labios
dulce beso de anís,
mi villancico.

Las migas de pan
serán copos de nieve
en la navidad.

Presa la tierra
bajo pies de cemento
sin movimiento.

Funambulistas
sobre la nocturnidad,
con siete vidas.

Una historia
es un mar de caminos
donde navegar.

El silencio es
un sonido vacío
y atemporal.

El agua mansa
perece en los lagos
estancándose.

No des la lata
a mi barriga de gas
descafeinada.

La casa sola,
solamente soledad,
esperando sol.

En la ceniza
descubrirá el hombre
su propia alma.

Susurra voces
la boca del olvido
en el recuerdo.

Causa la fiebre
un malestar de calor
y frío sueño.

Manos sin uñas
pues fueron devoradas
por la ansiedad.

Enjuague bucal
para dientes sensibles
es la saliva.

Blanco y negro,
un mundo de legañas
del mismo color.

La lluvia cae,
besa todos los parques,
fuente del cielo.

Párpados de sal
a expensas de un mar
de hielo azul.

La voz susurra
al oído del alma,
despierta(el)soul...

Al atardecer
se esparcen suspiros
entre los parques.

El mar se pierde
en alguna orilla
sediento de sal.

Manto de hojas
y agujas de agua,
foto otoñal.

La ciudad duerme
en bocas apagadas
de lenguas frías.

Sus ojos eran,
sin apenas saberlo,
la luz del mundo.
Ilustración: Kachu

Ventana de luz,
el día duerme siesta
hasta la noche.

Las nubes grises
buscan poder derramar
besos de agua.

Y el otoño
se siente en la nariz
¿Frío octubre?

Extraña noche,
emborrachando sueños
con el alcohol.
Foto: Lady Demon

El calor del sol
propicia un amor de
escarabajos.
Foto: Gatokiller

Escuece la sal
cuando un marinero
se queda sin mar.

Ausencia de luz,
recuerdo nostálgico
de una sombra.

Cansancio, sueño
de quien ya no trabaja
y se aburre.

En la mañana
lentamente desnuda
tu voz mi alma.

Marca el rumbo
de la vida humana
una mentira.

La flor sonríe,
despierta el pétalo
que besa el sol.

Silencio frío
abrigando la noche,
helado sueño.