
Presa la tierra
bajo pies de cemento
sin movimiento.

Funambulistas
sobre la nocturnidad,
con siete vidas.

Una historia
es un mar de caminos
donde navegar.

El silencio es
un sonido vacío
y atemporal.

El agua mansa
perece en los lagos
estancándose.

No des la lata
a mi barriga de gas
descafeinada.

La casa sola,
solamente soledad,
esperando sol.

En la ceniza
descubrirá el hombre
su propia alma.

Susurra voces
la boca del olvido
en el recuerdo.

Causa la fiebre
un malestar de calor
y frío sueño.

Manos sin uñas
pues fueron devoradas
por la ansiedad.

Enjuague bucal
para dientes sensibles
es la saliva.

Blanco y negro,
un mundo de legañas
del mismo color.

La lluvia cae,
besa todos los parques,
fuente del cielo.

Párpados de sal
a expensas de un mar
de hielo azul.

La voz susurra
al oído del alma,
despierta(el)soul...

Al atardecer
se esparcen suspiros
entre los parques.

El mar se pierde
en alguna orilla
sediento de sal.

Manto de hojas
y agujas de agua,
foto otoñal.

La ciudad duerme
en bocas apagadas
de lenguas frías.